lunes, 4 de octubre de 2010

WIT

Wit
Esta película me llamo la atención de una manera muy profunda, me vi forzado a reflexionar acerca de la empatía y la sensibilidad, creo que como primer principio de reflexión que logro extrapolar del contenido de la película, surge el hecho de que la empatía crea lazos legítimos de amor, esta mujer se dedico toda su vida a generar conexiones apáticas con la gente, a como dice el libro de la comunicación no violenta, producir una distancia infinita, entre nosotros y los demás. La gente tiende a tenerle miedo a la idea de andar regalando por ahí empatía, y es que la idea de andar por ahí solucionándole los problemas a todo el mundo, si ni siquiera podemos solucionar los nuestros se hace bastante complicada ¿no?, la empatía no se trata de eso, ser empático es una forma de vida, si se quiere es una forma de desprender energía, a veces lo último que necesita una persona para sentirse bien o un poquito mejor, es sentir a alguien cerca, la gente cuando tiene problemas no quiere escuchar soluciones, o no quiere escuchar un te lo dije, esas cosas no sirven de nada la gente simplemente muchas veces quiere ser escuchada, no quiere que pretendamos que la entendemos, sino que con infinita honestidad y en virtud de la máxima verdad, no sentemos a escuchar con la actitud más empática, que no tenemos ni idea de que les pasa y queremos saberlo [disclaimer legal: mucho de lo que estoy hablando lo recuerdo del libro comunicación no violenta de Marshall Rosenberg]. Es así como a través de estas conexiones empáticas, de entregarnos a los demás, y es que aquí me gustaría hacer un alto, entregarse a los demás no implica la extrema entrega de ser una madre Teresa de Calcuta, si por supuesto, que sería un privilegio ser así, pero en los limitados confines de nuestra ajetreada vida urbana, la traducción de la entrega a los demás, es más sencilla de lo que parece, consiste si se quiere en tratar de estar un poco más atento, de cómo escribimos hace unas redacciones estar mas aware de las sensaciones de los demás, de lo que les pasa, estos lazos son valiosos, yo no creo en la soledad del ser humano, soledad no entendida en términos de emparejamiento, sino en términos de crear conexiones con los demás, la autarquía sentimental como tal no existe, es importante entonces, adquirir sensibilidad, en todo lo que hacemos, como estudiantes, como profesionales, como familiares, en fin como los millones de roles que llevamos a cabo a diario, que podrían servirnos para entregarnos un poquito más a los demás y satisfacernos un poquito más a nosotros mismos, si una cosa que se me olvidaba mencionar, el goce de ayudar a los demás, de escucharlos, de alguna manera aunque pequeña haber hecho algo positivo, es infinito.

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